MIREYA BALTRA

Nació en Santiago de Chile el viernes 26 de febrero de 1932, en una humilde familia cuyos padres -José Baltra Baltra y María Moreno Cabezas- fueron suplementeros de diarios y revistas en pleno centro de Santiago. En 1954, las apremiantes necesidades del grupo familiar hicieron que Mireya Baltra se instalara con su propio negocio.

El contacto con la prensa local e internacional generó en Baltra la vocación de articulista, desempeñándose como reportera de la revista “Vea” entre 1948 y 1950, y luego como columnista del diario “El Siglo”, entre 1950 y 1953. “La mujer como fuerza política” fue el primer artículo que entregó a este diario. También escribió en “El Espectador” y “La Última Hora”.

Mireya Baltra ingresó al Sindicato de Suplementeros, agrupación con un marcado espíritu combativo. Fue elegida encargada del Departamento Femenino del sindicato, ubicado en Arturo Prat 444, siendo más tarde promovida a la Federación Nacional de Suplementeros. Coronaría su carrera sindical con su ingreso a la dirigencia de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT.

En 1963 ,Mireya Baltra logra la votación necesaria para ocupar el cargo de regidora por Santiago hasta 1967. Ese mismo año , asume la presidencia del Comando Nacional de Jardines Infantiles, que dio origen a la Junta Nacional de Jardines Infantiles, JUNJI, creada por Ley Nº 17.301, despachada en las postrimerías del gobierno de Eduardo Frei Montalva. Dos años después, en 1969, asume como miembro del Comité Central del Partido Comunista.

En 1971, participa, junto al partido Socialista, en la creación del Frente de Mujeres de la Unidad Popular, ocupando el cargo de secretaria general, mientras que la senadora del PS María Elena Carrera Villavicencio ejerció como presidenta.

En 1971 desde el gobierno del Presidente Salvador Allende Gossens fue llamada a ocupar, de forma interina, la cartera de Trabajo y Previsión Social. Entre el 2 de junio al 24 de julio de dicho año, fue la primera mujer en integrar el gobierno de la Unidad Popular, volviendo a ejercer el puesto de ministra titular del Trabajo entre el 17 de junio y el 2 de noviembre de 1972.

Así, la entonces ministra declaró l: “El compañero Presidente, con mi nombramiento, ha puesto en la mujer confianza en su capacidad de dirección. Esto es para todas las mujeres chilenas, aunque no compartamos ideas políticas. Pero se trata de una mujer que hará todos los esfuerzos y pondrá todo su empeño en resolver los problemas diarios de la clase obrera”

Después del golpe militar, se asiló en octubre de 1973 en la Embajada de Holanda, durante 9 meses, junto a los también parlamentarios Gladys Marín, Orlando Millas y Julieta Campusano. Recién en julio de 1974 se fue exiliada a Holanda, durante un año. Luego partió a Praga, Checoslovaquia, donde permaneció desde 1975 a 1984, trabajando en la Federación Sindical Mundial, organismo que representaba a los países socialistas y a otros movimientos sindicales de América Latina.

Además, entre 1984 y 1987 vivió en Cuba, donde trabajó en la Federación de Mujeres Cubanas, con Vilma Espín de Castro, la mujer de Raúl Castro, hermano de Fidel, quien actualmente presidente del Consejo de Estado de Cuba. Finalmente, en 1987, regresó a Chile acompañada de Julieta Campusano internándose de forma clandestina a través de la cordillera de Los Andes. Sin demora se presentó en los tribunales de justicia, siendo relegada por un período de tres meses a Puerto Aysen.

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