CONCLUSIONES Y PROPUESTAS CONGRESO DE SALUD CONVOCADO POR COORDINADORA DE MUJERES DE VALPARAÍSO.

1.-PARTICIPACIÓN SOCIAL EN SALUD

En este grupo de trabajo, mayoritariamente usuarios de la salud pública y con presencia de trabajadores del sistema de salud pública, concluimos que:

  • La estrategia de habilitación a las personas para el ejercicio de poder decidir a nivel individual, familiar, grupal y comunitaria, aborta por la mala información y educación de los usuarios, lo que no les permite empoderarse de su derecho a participar.
  • Los programas no se conocen y no hay seguimiento ni información de los resultados.
  • Se necesita más y mejor información para acudir al servicio que corresponde.
  • La representatividad es más formal que real, y la participación de la comunidad tiene una escasa incidencia en las decisiones de políticas públicas.
  • Se necesita generar mecanismos e instancias de participación inclusiva, para intercambiar información.
  • Se necesita fortalecer las redes y alianzas estratégicas con otros actores (escuelas, juntas de vecinos, adultos mayores, universidades, voluntariado, organizaciones sociales del sector.)
  • La participación comunitaria requiere una visión más amplia; que considere además de los grupos etarios, a los migrantes, pueblos originarios, comunidad LGTBIQ+, enfermos crónicos, trabajadores, discapacidades como la ceguera o problemas del habla y audición.
  • Es de vital importancia relevar el valor de la salud pública en su enfoque comunitario e intercultural que hace 41 años se plasmó en el Encuentro de Alma Ata. Ese foco se ha perdido en los equipos, donde es más importante cumplir las metas que garantizar una atención y trabajar en la prevención y promoción.

2.-SALUD COMO DERECHO CONSTITUCIONAL

  • Entendemos la SALUD como el estado completo de bienestar, no sólo como la ausencia de enfermedad. Así, podemos observar como inciden en la salud de las personas aspectos como el trabajo, el ingreso familiar, la educación, vivienda, transporte y el medio ambiente.
  • La salud es un Derecho Fundamental  (Art. 25 Declaración de Derechos Humanos “1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad. 2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.”).
  • Corresponde al Estado asegurar su universalidad, gratuidad, integralidad, equidad y calidad, sin discriminaciones, como también reconocerlo como un derecho fundamental que tiene prioridad por sobre la propiedad privada y el lucro.
  • En Chile, no se garantiza constitucionalmente la salud como un derecho, sino que la propia Constitución Política expresa en su artículo 19 N° 9, que garantiza ” El derecho a la protección de la salud. El Estado protege el libre e igualitario acceso a las acciones de promoción, protección y recuperación de la salud y de rehabilitación del individuo. Le corresponderá, asimismo, la coordinación y control de las acciones relacionadas con la salud. Es deber preferente del Estado garantizar la ejecución de las acciones de salud, sea que se presten a través de instituciones públicas o privadas, en la forma y condiciones que determine la ley, la que podrá establecer cotizaciones obligatorias. Cada persona tendrá el derecho a elegir el sistema de salud al que desee acogerse, sea éste estatal o privado.”
  • El principio de subsidiariedad entrega a los municipios la atención base de salud de la población, esto hace que lamentablemente la estructura y atención “posible” depende de la situación comunal. Se requiere una nueva ley que devuelva esa responsabilidad al Estado (nueva Constitución), sin intermediarios, para mejorar la coordinación de los servicios y la difusión de los programas. Este sistema fragmentado, donde los sectores socioeconómicos altos tienen una amplia cobertura a través de aseguradores privados y para los sectores de bajos ingresos existe un fondo público, segmenta a la población.

3.- ROL DEL ESTADO Y FINANCIAMIENTO

  • La equidad y la calidad tienen estrecha relación con presupuestos y con una mirada más centrada en la prevención que en la atención de patologías ya declaradas e irreversibles.
  • El Estado debe atender la prevención, atención y reparación de las condiciones de salud de todos, todas y todes.
  • Es necesario establecer un mecanismo de recaudación a través de impuestos generales y en el cual las transferencias del Estado a la seguridad social sean suficientes para resolver las necesidades de las personas. Se requiere poner término al financiamiento del sistema de salud individual a través de cotizaciones, con aporte de los empleadores sólo destinado a accidentes y enfermedades del trabajo.
  • Creemos en un sistema que debe ser de carácter público, universal, solidario y equitativo, el cual es la única forma de garantizar el derecho a la salud en todas las prestaciones de promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento, reparación y rehabilitación.
  • Atendido a que los recursos de la seguridad social en salud se distribuyen inequitativamente; por un lado, FONASA administra el 41% de los fondos totales destinados a 13 millones de personas y las ISAPRES un 14 % que considera a 3 millones de personas,; en lo inmediato, demandamos que el Estado invierta en salud un porcentaje del PIB acorde con las recomendaciones internacionales.

4.- MEDICINA TRADICIONAL COMPLEMENTARIA.

En la región, existen experiencias en la red de salud donde se ha implementado medicina tradicional complementaria, como -por ejemplo- en las comunas de Viña del Mar, Quilpué, Peñablanca y en Quebrada Verde. Apoyamos su incorporación en los servicios de salud para cubrir requerimientos de los usuarios y usuarias, debiendo existir financiamiento para investigación y campañas de difusión.

5.- PREVENCION Y PROMOCION EN SALUD.

  • Vincular la labor del Ministerio de Salud, con los de Medio Ambiente, Vivienda, Transporte y Educación para propender a generar un cambio cultural basado en las personas y en sus derechos (permite abaratar costos en campañas, en seguimiento de problemas territoriales, elaboración de proyectos de solución)
  • Avanzar en un estudio y regulación de los llamados “alimentos saludables”, así como en el desarrollo de la sustentabilidad agroalimentaria, diseñando mecanismos para garantizar el acceso de todas, todos y todes a ellos, sin depender de su situación socio-económica.
  • Se debe estandarizar y mejorar el rotulado de los alimentos, asegurando la entrega de información veraz y comparable respecto de los mismos.

6.- SALUD Y MEDIO AMBIENTE.

  • Eliminación de los microbasurales, revisando junto a la comunidad, la instalación de contenedores.
  • Mejorar los sistemas de recolección, reciclaje y tratamiento de la basura. Recolección especial de los negocios de comida.
  • Fiscalización efectiva de las demoliciones y construcciones
  • Evaluación de la contaminación acústica e implementación de las medidas que eliminen sus dañinos efectos en las personas.
  • Incorporación de los avances de la ciencia y tecnología, en la mejora de las condiciones medioambientales de la población.
  • Eliminar las políticas de fomento económicas que generan un daño medioambiental y -por consiguiente- dañan la salud de la población ( Ej. Venta de bonos verdes, DL 701, establecía bonificación a la reforestación, Ley 20.780 Impuesto a las emisiones de C02 y otros, que permite envenenar el aire si se paga.)

7.- SALUD MENTAL

  • El gasto público en salud mental llega sólo al 2,4% del gasto total en salud.
  • Chile es parte del 40% de países del mundo que no tiene Ley de Salud Mental.
  • 23,2% de los años de vida perdidos por discapacidad o muerte (AVISA) están determinados por las condiciones neuro-psiquiátricas.
  • 30,3% de los AVISA para niños y niñas entre 1 y 9 años.
  • 38,3% entre los 10 a 19 años.
  • En las mujeres, los trastornos depresivos unipolares y los trastornos ansiosos se encuentran entre las primeras cinco causas de AVISA.
  • Las mujeres víctimas de violencia por parte de sus parejas o exparejas, tienen casi el doble de probabilidades de tener trastorno depresivo unipolar o trastornos por consumo de alcohol en comparación con las mujeres no víctimas de violencia (Organización Mundial de la Salud. Global and regional estimates of violence against women: prevalence and health effects of intimate partner violence and non-partner sexual violence. World Health Organization 2013 Ginebra)

  • Por ello, demandamos un Estado Garante de:


– Acceso a la Salud de TODAS las  Mujeres (Sin Distinción), generando programas  especiales para Mujeres Indígenas, Migrantes, Rurales e integrantes de la comunidad LGTBIQ+

-Sistemas  Efectivos de Prevención y Pesquisas  tempranas  de Patologías   Psiquiátricas  en Mujeres y Adolescentes.-


– Aumento de Centros y Profesionales Especializados, con Formación en Perspectiva de Género.-

– Salud Integral para personas Transgénero.-


-Sistema Previsional diseñado para responder a las necesidades específicas de las mujeres y su protección.-

-Fomentar la participación familiar integral, para terminar con la asignación social de Estereotipos y Roles de Género.

8.- SALUD Y GÉNERO

La salud sólo se ha preocupado de la planificación familiar, olvidando las otras etapas de la vida de las mujeres, como el climaterio, los cuidados a aquellas que no quieren familia y de las mujeres que tienen sexo con mujeres, entre otras. Debemos avanzar en generar una salud femenina y no reducirlas sólo al rol de madres.

Es por ello, que demandamos del Estado:

  • Generar una política de salud con enfoque de género.
  • Elaborar campañas de prevención, difusión y atención para mujeres que tienen sexo con mujeres, otorgándoles una atención especializada.
  • Implementar consultorios especializados para las personas trans, en todas las provincias y zonas alejadas.
  • Reconocer nuestro derecho a decidir sobre la maternidad, definiendo a nuestro arbitrio si tenemos hijos, cuántos y las condiciones del parto.
  • Atendido a que la disconformidad con la propia apariencia física genera un estado mental insano, demandamos del Estado reconocer como necesidad urgente el incorporar la cirugía plástica que las mujeres requieran, tales como eliminar la “guatita de delantal”, eliminación de marcas y cicatrices, especialmente si son a causa de hechos de violencia contra las mujeres.
  • Otorgar a todas las mujeres el derecho a acceder a la fertilización in vitro, tengan o no pareja.
  • Mejorar estándares de atención odontológica y oftalmológica, permitiendo el acceso a cirugías, cuando así se requieran, a toda edad.
  • Disponer de manera efectiva, según la población, de financiamiento para la realización de exámenes preventivos del cáncer cérvico uterino y de mamas.
  • Disponer de atención ginecológica y geriátrica en todos los consultorios, con los profesionales que el número de mujeres de la comuna, demande.
  • La dictadura construyó el actual Congreso Nacional en el terreno del Hospital Enrique Deformes, donado (devuelto) por testamento de Juana Ross de Edwards a los ciudadanos de Valparaíso para que se construyera en ese lugar un Hospital para la Salud materno infantil . El Estado de Chile debe devolver a Valparaíso un Hospital para la Salud materno infantil.
  • Mejoramiento del espacio físico de las dependencias del Hospital Carlos Van Buren, con énfasis en el Consultorio de Especialidades.
  • Capacitación de funcionarios para cambiar paradigma de atención a mujeres, población LGTBIQ+

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