Implementación de la Ley Nº 21.030 que regula la despenalización de lainterrupción voluntaria del embarazo en tres causales: Objeción de conciencia en hospitales públicos y en instituciones y su impacto en el ejercicio de derechos de las mujeres y niñas

I. ANTECEDENTES

La dictación de la Ley Nº 21.030 que regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales1 constituye un hito en la protección de los derechos humanos de las mujeres y las niñas en Chile, por cuanto permite superar la criminalización total del aborto vigente por casi tres décadas e instaura un modelo de causales. El régimen de causales brinda, al menos, una protección básica al derecho a la vida de las mujeres y a su integridad física, sexual y psíquica, al permitir la interrupción del embarazo en establecimientos de salud en los casos más graves: (1) riesgo vital, (2) inviabilidad fetal y (3) violación sexual, sujeta esta causal a plazos acotados.

No obstante, la Ley Nº 21.030 reconoce a los y las médicas el derecho a declararse objetor/a de conciencia y de esta manera excusarse de realizar la interrupción del embarazo a una paciente que se encuentre en alguna de las tres causales2. Asimismo, se reconoce este derecho a otros profesionales y trabajadores/as de la salud a quienes corresponda desempeñarse al interior del pabellón quirúrgico en la referida intervención; como igualmente a instituciones privadas3.

De ahí que resulte relevante conocer en qué medida la objeción de conciencia puede afectar el acceso de mujeres y niñas a la interrupción voluntaria del embarazo en alguna de las tres causales, y en qué establecimientos de salud este derecho enfrenta alguna clase de riesgos o barreras para su ejercicio.

1 Ley Nº 21.030 que regula la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, publicada en el Diario Oficial el 23 de septiembre de 2017.

2 “Artículo 119 ter. El médico cirujano requerido para interrumpir el embarazo por alguna de las causales

descritas en el inciso primero del artículo 119 podrá abstenerse de realizarlo cuando hubiese manifestado su objeción de conciencia al director del establecimiento de salud, en forma escrita y previa. De este mismo derecho gozará el resto del personal al que corresponda desarrollar sus funciones al interior del pabellón quirúrgico durante la intervención. […] La objeción de conciencia es de carácter personal y podrá ser invocada por una institución.”. Código Sanitario, Art. 119 ter inc. 1.

3 La objeción de conciencia institucional, como es sabido, no fue aprobada por el Congreso Nacional sino

incorporada a la ley por el Tribunal Constitucional con posterioridad a su discusión legislativa.

II. OBJETIVOS DEL ESTUDIO Objetivo general:

1.    Caracterizar el impacto de la objeción de conciencia en el acceso de las mujeres y las niñas a la interrupción legal del embarazo en las tres causales.

Objetivos específicos:

1.    Identificar el número y proporción de médicos/as obstetras que se desempeñan en hospitales públicos habilitados para la práctica de la interrupción legal del embarazo, que se han acogido a la objeción de conciencia en cada una de las tres causales.

2. Caracterizar la realidad de los hospitales públicos según la proporción de obstetras objetores/as de conciencia en cada establecimiento en cada una de las tres causales.

3. Identificar los hospitales públicos en que el acceso de las mujeres a la interrupción legal del embarazo puede enfrentar riesgos o barreras en razón de la objeción de conciencia personal en cada una de las tres causales.

4. Identificar los establecimientos privados de salud que se han acogido a la objeción de conciencia institucional, según causales.

III. METODOLOGÍA

A fin de analizar el grado en que los derechos reconocidos a las mujeres por la legislación sobre aborto en tres causales pueden verse afectados por la amplia posibilidad que la misma legislación contempla a prestadores de salud individuales e institucionales para acogerse a la objeción de conciencia, Corporación Humanas evaluó como prioritario conocer el número de especialistas que se desempeñan en hospitales públicos, cuántos/as de estos/as se han acogido a la objeción de conciencia en alguna de las causales de aborto legal, y cuántos establecimientos privados se han declarado objetores de conciencia institucionales.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *